Bestiario › Guardián ahogado

Guardián ahogado
El Guardián ahogado es una figura imponente y profundamente inquietante, que, según se dice, vaga por las partes más antiguas del pantano, donde el agua es más profunda y la tierra misma parece resistirse a mantener su forma. Envuelto en lianas colgantes y cubierto por gruesas capas de musgo, parece menos un ser vivo y más un fragmento del pantano que cobra vida.
Las leyendas que rodean al Guardián ahogado son tan antiguas como el propio pantano. Muchos creen que alguna vez fue protector de una ciudad perdida hace mucho tiempo, ahora engullida por el agua y el tiempo. Ya sea maldito, atado o simplemente incapaz de abandonar su propósito, se dice que vaga sin cesar en busca de algo que ya no puede encontrar.
El Guardián ahogado se mueve lentamente, cada paso pesado y deliberado, creando ondas en las aguas estancadas. No vaga sin rumbo; su camino parece guiado por algún instinto persistente, aunque se desconoce qué lo impulsa.
Hace pausas frecuentes, como si escuchara o recordara, antes de continuar su silenciosa búsqueda. Los encuentros con el Guardián ahogado son raros, y quienes lo han visto de cerca suelen describir una abrumadora sensación de ser ignorados, como si la criatura estuviera concentrada en algo mucho más allá de ellos. No ataca sin motivo, pero su enorme tamaño y presencia hacen que cualquier encuentro sea tenso. Sin embargo, existen relatos de que reacciona ante ciertas ruinas o artefactos, permaneciendo más tiempo en áreas donde los restos de antiguas estructuras yacen ocultos bajo el agua. En tales lugares, el Guardián ahogado se vuelve más activo, sus movimientos más decididos, como si se acercara a lo que busca. Ya sea guardián, vestigio o algo intermedio, el Guardián ahogado nos recuerda que el pantano tiene una memoria prodigiosa. Y sea lo que sea que haya perdido, aún no ha abandonado la búsqueda.